Fuimos con mucho miedo por todas las críticas que habíamos leído y la verdad es que son ciertas la mayoría. Nos tocó la habitación 6 en la planta baja. Enana, para meterse en la cama el que estaba al lado de la pared o entraba antes o tenía que saltar! El armario parecía de playmobil y encima había una manta que ocupaba todo. Solución, maletas en el pasillo y saltar para pasar. También tenía una mesa (enana por supuesto), un minibar debajo de la mesa, una tele que sólo tenía canales ingleses y un hervidor de agua del año 1 a.c. y sucio hasta decir basta... Las paredes de la habitación son de papel y el último día llegaron otros españoles y se oía perfectamente la conversación; "Killo que aquí hay ascensó"...
Limpieza: La moqueta dba bastante asco. Tenía manchas añejas... Las sábanas no estaban sucias, las mantas tenían algún agujero por el paso de los años... Las toallas nos las cambiaron cada día y no estaban sucias.
El baño sorprendentemente era más grande que la habitación. Estaba bien y nos repusieron cada día champú y gel.
Ah, por cierto, tienes wi-fi gratis en la habitación, así que si os llevais el portátil os podréis conectar. No lo probamos pero lo ponía. El supuesto ordenador de la recepción lo debían haber jubilado porque allí no estaba.
Desayuno: 5 libras. Buffet con croisants, otras pastas de crema. Panecillos, queso y huevo duro. Yogures. Cereales y leche. Fruta. Zumos de 2 clases. También te ofrecían té, café o chocolate. Para lo que te cuesta tomar un café por ahí, salías desayunado...
Si sólo vais al hotel a dormir, podéis escogerlo sabiendo que es de lo peor que habréis estado en vuestra vida. Está bien situado, tiene el metro a 3 minutos y hay un autobús de 24h (creo que era el 148) que para cerca.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.