La primera noche nos robaron todos los ponds de dentro de la maleta, que estaba cerrada, dentro de la habitación (cuyas llaves teníamos nosotros). El vigialnte noctur´no pasó olímpicamente de nosotros, la manager no quiso ni ponerse al teléfono e insinuó que, al no estar forzada la puerta, era invención nuestra y para colmo la Policía confirmó que alojaban a sin techo (aunque en otro eficio anexo a dde estábamos, pero mismas instalaciones). Una pesadilla. Si no me hubieran robado, tampoco creo que hubiéramos aguantado mucho por muy barato que fuera (60 euros aprox): sucio, muebles viejos que daban la impresión de ser un hotel abandonado en mitad de la nada, baño hiper precario, sábanas de dudosa higiene, nevera con productos caducados y abiertos (usados), terrorífico!!! y no es que tuviera las expectativas muy altas...porque meses antes había visto otra habitación .. pero ... fue too much.
- Igar Hotel London
