Pensabamos que estábamos en el programa "Cámara Escondida" al llegar al cubiculo donde nos recibió el Hindostan propietario de este risible paraje. Al entregarnos 3 juegos de llaves, nos explico que 1 era para la entrada principal, la segunda para nuestra habitación en el primer alto y la tercera para nuestro baño privado, EN EL ENTREPISO!!! La cama ocupaba casi la totalidad del hediondo cuarto que parecía haber sido la guarida de Osama Bin Laden y 7 de sus guardaespaldas que seguramente no se ducharon, por un periodo de 72 dias. Era tal el hedor que tratamos de ubicar un cadáver en estado de descomposición debajo de la cama, encender el abanico y dejar la puerta abierta por una hora (las ventanas estaban SELLADAS!). No pudimos dormir toda la noche porque unos roedores estaban rasgando las paredes. Al ducharnos al amanecer se inundo el baño irrumpiendo el agua en las escaleras. La mayor sorpresa fue el "desayuno", servido en un cuarto decrépito y con unos comensales que, al igual que nosotros, parecían haber pasado una noche digna de un relato de Hitchcock! Nos alejamos sin probar bocado alguno, de seguro infectados con e-coli. Con nuestra visita a esta FARSA pagamos en vida todos los pecados que hemos cometido y de seguro San Pedro ha de apiadarse de nosotros. Excelente sitio para enviar a tu suegra, de ser ella bien gritona y mal parida!
