no se puede pedir un lugar mejor para mi 40 cumpleaños. Reservamos una de las 4 habitaciones con camas con dosel, que tenía el factor sorpresa. Al llegar nos recibió Alec que es muy amable y nos hicieron sentir bienvenidos. Nuestra habitación era muy bonito, limpio, habitaciones amplias y excelentes vistas al río y el York Rueda. La cama colchón era para morirse, no quería salir. Sí, la línea de ferrocarril pasa por la casa de huéspedes pero casi no te das cuenta. La casa de huéspedes tiene aparcamiento gratis, lo cual es una ventaja en York. No demasiado lejos para ir andando al centro por tiendas y atracciones. Sin duda me alojaría aquí de nuevo y se lo recomendaría a cualquiera.
