Pasamos dos días en este hotel, mi marido estaba por negocios y yo le acompañé. El Hotel es precioso una decoración muy cuidada, la habitacion era espaciosas y el baño en otra altura expectacular, muy boniot y limpio. El desayuno no estaba mal, pero nada para tirar cohetes. Tiene una pequeña cabaña en el jardin para fumadores con chimenea y sillones confortables para tomar una copa, precioso, todo un detalle. Las copas como en todo UK carísimas claro, una copa doble de Brandy (para nosotros no sería ni una sencilla) 64 libras.
Volvería sin duda a este hotel.
