Normalmente no soy uno para escribir comentarios de hoteles, pero mi estancia en el Ayrlington me animó a escribir para contrarrestar algunos del cinismo dirigidos en este sitio. Habiendo sido un antiguo estudiante de la ciudad me decidí a visitar mis viejos sitios y en vez de optar por una pista de la Mill, estéril, hotel de cadena decidimos pasar un par extra libras y probar algo nuevo, y no me decepcionó.
Al entrar me saludó un recepcionista encantadora y amistosa llamada Hannah quien me ayudó con todo, mostrando conmigo a mi habitación y responder más preguntas sobre el hotel o la zona. Es tan refrescante que el servicio al cliente es todavía vivos en la industria. especialmente, teniendo en cuenta la última vez que fui a un hotel de cadena, esperé al timbre para unos buenos 10 minutos antes de ser recibidos con una joven recepcionista que no tienen mucho de una idea de la zona. No te preocupes aquí aunque como Hannah tenía la institución competente actitud que necesitas después de estar en un tren lleno de gente durante dos horas y media.
La decoración del hotel está lleno de carácter donde un Far Eastern tema funciona en todo. A aquellos que dicen anticuado que decir que hay mucha personalidad hoteles, carente de encanto y personalidad. De todos modos, la habitación en sí, la habitación Abbey si recuerdo, era impresionante. Primero de todo, estaba impecable. No hay señales de una mancha de suciedad o un pelo gordo extraviado. Había una gran televisión, acceso WIFI simple, puerto para iPod y un montón de té y café bolsitas para hacerme ir. Cuando fui al baño en sí, estaba a sólo un paseo muy corto. La cama de mi habitación en sí era muy cómoda y me dieron una de las noches más tranquilas con capacidad para un largo tiempo. El baño de la suite tenía una buena ducha potente y estaba limpia y ordenada.
El desayuno era extraordinario. Fue un placer para visitar un lugar donde todo es fresco y no congeladas y Deep fried. tener prácticamente todo lo que el desayuno no tenía que ofrecer me quedé muy satisfecho. El bacon y salchichas en particular estaban tan perfecta, ya que deseábamos. Esto, acompañado con un servicio rápido, un gran desayuno.
En conclusión, con un gran servicio, una tranquila y acogedora habitación llena de carácter y con dos gatos que estaban pasando conmigo en el dibujo habitación mientras yo estaba leyendo un periódico, me encantó mi visita y sin duda volveremos y lo recomendaremos a otros.