Este alojamiento&B fue perfecta en muchos sentidos. El edificio muy viejos y lleno de historia y pero muy cómoda. David y Pam, los dueños, nos hicieron sentir como de la familia. Lo que saben la zona así que bien y tenía unas sugerencias estupendas como de donde para visitar, lo que ver. La comida era excelente... los champiñones para morirse y los bares de musli divino! Nunca nos sentíamos. Nuestra habitación, la habitación verde fue perfecto para nosotros... muy bien equipadas y las sábanas eran preciosos. ¡Disfrutamos muchísimo de nuestra estancia allí, sin duda me alojaría aquí de nuevo!
