Pasamos 4 semanas de vacaciones en el norte de Escocia (8 paradas, 3 ó 4 noches en cada lugar) y la verdad es que nos encantaron todos los lugares, a excepción de Castleton House, en Glamis, donde nos alojamos 3 noches (la del 11, 12 y 13 de junio de 2008).
La verdad es que el sitio podría ser agradable si no estuviese tan cerca de la carretera (ruidosa) y de la granja (había moscas negras grandes y el olor llegaba a las habitaciones según la dirección del viento). El personal era agradable y simpático.
La comida estaba bien, pero nada más. La sofisticada presentación "a la francesa" de los platos no es suficiente para alcanzar la categoría de 3 "rosettes" concedida por la British Automobile Association. Si tiene este nivel tan alto, por ejemplo, el menú debería renovarse a diario, como sí se hace en Ballochneck the albannach, Mackay´s Rooms o Culdearn House, donde todo resultó perfecto y delicioso y además eran "Bed and Breakfast" de cinco estrellas.
Las habitaciones necesitan remodelación, especialmente los cuartos de baño. Las ventanas dobles son absolutamente imprescindibles para aislar el ruido. Las paredes que separan las habitaciones son también demasiado finas.
En resumen, este lugar, que parece más un restaurante que un hotel, está sobrevalorado y, por ende, es mucho más caro de lo que debería.
Abro un pequeño paréntesis: antes de irnos del hotel, la dueña nos prohibió que escribiésemos bajo ningún concepto en el libro de visitas; ¡precisamente su función es dejar constancia de las alabanzas o críticas! Y una cosa más: la experiencia tan desafortunada que vivimos nos lleva a cuestionarnos el criterio seguido por algunas guías, que dan tan fácilmente atribuciones y premios a mansalva. Precisamente esa fue la causa de la mala elección por el Castleton House. No lo recomendamos para pasar la noche.
Doctor Yves le Goff. París, Francia.
