Esta Guest House tiene una clasificación de 3 estrellas del Scottish Tourist Board, pero seguramente vale tanto como un 4 estrellas!
Las vistas desde la casa son impresionantes: se puede disfrutar de una vista de la bahía de Oban desde una posición elevada, donde se ven las islas, y por la noche es un encanto.
Las habitaciones son todas grandes y bonitas, limpias y tienen todo lo que necesitas.
Solo pasamos una noche, pero la acogida, la amabilidad y el sitio nos encantó. Incluso la dueña nos indicó un restaurante donde cenar "sea food", se llama Waterfront y está justo en el muelle (the pier): un gozo!
El desayuno también un 10, así que lo recomiendo sin duda!
