Mi marido y yo estuvimos 3 noches en la McDonald Guesthouse y la experiencia fue muy buena. Era la primera vez que nos quedábamos en una "guesthouse" y no sabíamos muy bien lo que nos íbamos a encontrar. Solemos ir de hoteles pero con los precios de Escocia y pensando estar una semana, no nos daba el presupuesto.
Y lo que nos encontramos fue una pareja encantadora Marion y Norman, que nos trataron fenomenal desde que llegamos, tratando de ayudarnos en todo (incluso tienen descuentillos para algunas visitas), una habitación muy bonita con todo lo que puedes necesitar (incluidas pastitas y té), todo muy limpio y el baño nuevecito y el desayuno muy bueno también (y a la carta).
Vamos, que es como estar con un hotel, pero el hotel mucho más impersonal.
La única "pega" si se le puede llamar así es que no está en el centro, pero son 15 minutos andando, así que no hubo ningún problema.
Si volvemos a Edimburgo, nos quedaremos otra vez allí sin duda.
