Lo primero que hay que señalar es la extraordinaria atención al cliente de la cadena Apex. Tuvimos que modificar en una ocasión y cancelar de manera definitiva en otra, por razones personales, la reserva en este hotel, con una tarifa no reembolsable. Lo hice a través del chat de su página web, con total facilidad en ambos casos y, para mi sorpresa, recibí un correo electrónico al mes de la cancelación dándome un plazo para poder utilizar el crédito pagado en una reserva posterior. De hecho, la fecha que nos interesó tenía una tarifa más barata por lo que no solo no perdimos el dinero pagado sino que pudimos añadir el desayuno a la reserva. En este sentido, estamos encantados con el trato recibido y habla tremendamente a favor de la cadena de hoteles Apex.
En cuanto al hotel Apex Waterloo Place de Edimburgo, en el que estuvimos 3 noches en el puente de Todos los Santos, presenta una gran ubicación, en una zona tranquila a los pies de Calton Hill y junto al centro histórico de la ciudad. Así, la preciosa Royal Mile está a 5 minutos y a ambos extremos de esta populosa e histórica calle se encuentran el Castillo de Edimburgo y el Palacio de Holyroodhouse. Además, también tuvimos en cuenta que el Airlink (autobús que conecta el aeropuerto con la estación de Waverley, en el mismo centro de la ciudad, en 25 minutos, y que funciona incluso de madrugada, lo que nos resultó de tremenda utilidad) se encontraba a 3 minutos andando del hotel. Por tanto, una ubicación inmejorable.
Por otro lado, hay que destacar que el hotel mezcla perfectamente historia y modernidad. A pesar de ser un edificio inaugurado en el siglo XIX sus instalaciones son muy modernas. La habitación que nos correspondió, en el piso superior (10ª planta), con forma abuhardillada, tenía muchísimo encanto, con una vistas maravillosas de Edimburgo, y aunque no era muy amplia, su tamaño era más que suficiente, contando con una cama comodísima, televisión enorme de plasma, y un buen baño. Por su parte, nosotros solo probamos el desayuno continental tipo buffet, al que quizás faltaba algo más de variedad, pero podían prepararte un rico desayuno escocés. Además, el personal del hotel fue muy amable y estaban dispuestos a ayudar en todo momento.
Sólo dos puntos negativos: nuestra habitación no estaba preparada cuando llegamos a las 14.30 y al día siguiente todavía no estaba limpia a las 15.30; y el ruido excesivo de la calefacción/aire acondicionado en la habitación. Sin embargo, a pesar de estos mínimos detalles, se trata de un hotel muy recomendable y al que volveremos encantados.
- Hotel Apex Waterloo Place Edimburgo
- Hotel Apex Waterloo Place
- Apex Waterloo Place Edinburgh
