Nos alojamos una semana de agosto en el magnífico hotel 94dr, en Edimburgo. John y Paul fueron unos anfitriones maravillosos. Ocupamos la habitación Bowmore, que era enorme y muy acogedora. Además, desde el enorme ventanal de la habitación teníamos unas estupendas vistas de Arthur's Seat. Cada noche, cuando llegábamos a la habitación, nos encontrábamos con una agradable sorpresa en forma de "cake", para tomarla acompañada de infusiones o café. Pero, sin duda, lo que más recordaremos es el increíble desayuno preparado personalmente por Paul, que variaba cada día. Nos hubiera gustado quedarnos más días para poder seguir disfrutando este maravilloso desayuno. También tenemos que agradecer que cuando nos levantábamos temprano para una excursión o para coger el avión, Paul nos preparaba una bolsa especial con comida y zumos. Volveremos a Edimburgo y sin duda nos alojaremos en 94DR de nuevo.
Celso (Las Palmas)
