Bueno, no puedo más que reiterar lo que dice todo el mundo. El hotel es perfecto, más aún si pensamos como son los hoteles ingleses. Nada que ver, las habitaciones son perfectas y que decir de los desayunos, son impresionantes, todos los dias a además de la carta que tienen hecha con primer y segundo plato , puedes elegir entre los platos del día. Pero son espectaculares, el segundo día tomamos unos huevos benedict de morirse sin contar con el resto de cosas que probamos estaban deliciosas, El último día salíamos muy pronto a las 5:30 de la mañana y en nuestra puerta teníamos una bolsa con el desayuno preparado, nada menos que bagels con queso y salmón , manzanas, barritas de cerales, zumo de naranja y bizcocho.... simplemente increíble!!!!!
