Nuestra estancia aquí fue precioso. Las habitaciones están limpias y son cómodas y el personal era amable y servicial. El desayuno era bueno, pudimos conseguir una agradable comida crudite en vez de la tarifa regular. Hay una parada de autobús al otro lado de la calle, que te lleva al centro en unos 10 minutos en coche y los jardines botánicos a sólo una manzana de distancia. También se puede caminar por la colina 10-15 minutos para encontrar algunos bares y restaurantes, aunque algunos mantener extraños horarios, así que no te duele a llamar con antelación.
