Digo hotel porque es más un hotel que un bed and breakfast. Las habitaciones están fenomenal, aunque nuestro baño olía un poco mal por los desagües.
Quitando eso, las habitaciones están muy bien puestas y limpias.
El personal es encantador, al menos con nosotros tuvieron muchas atenciones.
El desayuno espectacular; además del desayuno continental tienes para elegir el scottish grill, un bagel con salmón ahumado y unas tortilas caseras que quitan el sentido.
No está demasiado lejos del centro (unos 25 minutos andando). Hay muchos autobuses que llevan allí incluso por la noche. Está en una zona muy tranquila.
- Salisbury Hotel Edinburgh
