Este Travelodge lo ha adquirido la cadena hace poco y lo abrieron dos semanas antes de que fuésemos nosotros. Aunque parece que siguen con las reformas, las habitaciones están bien equipadas; son casi lujosas para tratarse de un Travelodge. Hay mucho espacio de armario, los bonitos muebles de madera oscura estaban varios niveles por encima del típico Travelodge y el baño era grande y elegante. De hecho, si no fuera por el cartel de Travelodge de fuera, me habría creído que se trata de un hotel de cierta categoría.
El personal es atento y agradable. Nuestro vuelo de llegada lo retrasaron un día y temí haber perdido mi segunda noche como ocurre según la política regular de Travelodge, pero la dirección respetó mi reserva inicial dadas las circunstancias.
El sitio en sí se encuentra en un barrio muy agradable de Edimburgo, enfrente de la Dean Gallery y de la national Gallery of Modern Art, y se encuentra a un corto trayecto en el autobús 13 de Prince´s Street. Por 39 libras la noche (tarifa ahorro), era una ganga, y le habría puesto 5 estrellas si no fuera por lo MALÍSIMA que era la comida del bar/cafetería. Mi acompañante
optó por la oferta de desayuno (he aprendido que hay que mantenerse muy, muy alejado de las cafeterías Travelodge)... y le dieron unas cuantas salchichas crudas, lonchas de bacon rosa y huevos crudos como parte de la "oferta". Mientras hacía el registro de salida, oí como alguien que estaba allí por negocios se quejaba de la calidad de la comida, así que sé que no se trataba de un incidente aislado. Qué pena.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Inicialmente escrita en inglés en www.tripadvisor.com.
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