En cuanto a ubicación, algo alejado del centro (unos 20 minutos andando, la mayor parte cuesta arriba). De todos modos, cogiendo el autobús 23 o 27 y pagando 1.30 libras por billete estás en la Royal Mile en 10 minutos.
Si bien la casa por fuera no está mal, la limpieza de las habitaciones deja mucho que desear, así como las camas (yo me clavaba los muelles del colchón al dormir). Además te cobran por adelantado y en efectivo (nada que decir hasta aquí) pero nos dijeron que la hora de desayuno eran las 7:45. Cuando llegamos puntualmente al comedor, nos sentamos e íbamos a pedir huevos, salchichas, etc. nos dijeron que el cocinero aún tardaría unos 20 minutos en llegar. Resultado: como teníamos prisa, desayuno a base de tostadas con mantequilla y mermelada y cereales malos.
Conclusión: yo no repito y no lo recomiendo a nadie.
