Es una opción ideal para visitar Edinburgh y a la vez muy accesible para hacer rutas a ciudades cercanas. Justo en la puerta del hotel pasan como 9 líneas de autobús que se dirigen directamente al centro, en el hotel os facilitarán gustosamente información sobre los mismos. A la entrada del hotel se pueden dejar 2 o 3 coches sin cargo, siendo tan pocas habitaciones no tuvimos ningún problema para dejar el coche, en cualquier caso el barrio no parece especialmente problemático para encontrar un aparcamiento. El Desayuno es bueno y servido con vistas al jardín trasero, en el que se veían pájaros y hasta ardillas pasear por el mismo. Las habitaciones son amplias y de techos altos, la decoración "británica" y los baños, como es normal en UK., son pequeños y prefabricados, pero correctos en cualquier caso.
