Mi anfitrión era muy simpático y relajado. La primera noche que llegué no le insiste en que me pagar por mi habitación enseguida. Me podía esperar hasta la mañana siguiente. Me fue también pudimos para alojarse una noche extra sin un alboroto. El desayuno siempre estaba maravilloso. La habitación estaba muy limpia y era cómoda. El baño era moderno y también muy limpia. La casa está a unos 25 minutos de la Milla Real a pie o a sólo unos minutos en autobús.
