Straven Guest House es un sitio genial, estuvimos 3 noches durante el mes de marzo y quedamos encantados con el servicio y con la casa. La casa es preciosa, las habitaciones grandes y muy acojedoras, todas con baño propio, las camas son muy cómodas y todo está super limpio, en la habitación hay tele, secador y tetera, tazas y pastas para tomar el té.
Hay una sala de estar muy grande, con sofás, butacas y televisión, equipo de música y libros, la verdad es que es como estar en tu propia casa.
El desayuno es variado, abundante y muy bueno, y el servicio es excelente, Mac y Marian, los dueños, son encantadores y muy atentos, desde el primer momento nos hicieron sentir como si estuviéramos en nuestra propia casa, y nos dieron consejos sobre qué sitios visitar e información sobre restaurantes de la zona.
Además está en un barrio residencial muy tranquilo y en frente de la playa, cerca de la calle principal del barrio de Portobello, con varios pubs, tiendas y restaurantes. Está a 15 min en bus del centro de la ciudad, y el servicio de autobuses es muy frecuente, y también cerca de la estación de tren de Brunstane.
Es un sitio estupendo, recomendable 100%, si algun día volvemos a Edimburgo (espero que sí) sin duda volveremos a Straven Guest House, estamos encantados con el trato y el servicio recibido, es como estar en tu propia casa, o incluso mejor!
