Después de mirar y comparar nos decidimos por este pequeño B&B situado en un tranquilo barrio residencial cercano al centro. ¡Y la elección no pudo haber sido mejor! La anfitriona, Aileen, es una persona realmente especial que transmite su encanto a todo el espacio, las habitaciones cuidadosamente decoradas, el servicio, el excelente desayuno... siempre con una sonrisa y un buen consejo en los labios. Incluso tuvo el detalle de invitar a mi hermano, que está residiendo en Edimburgo, a desayunar con nosotros.
Por lo demás, cuenta con wifi, una segunda entrada con llave propia para los huéspedes que permite entrar y salir con total comodidad, y amplias habitaciones en las que es posible alojar a más de dos personas (en nuestro caso éramos tres y disponíamos de dos camas de matrimonio).
Está claro que un trato excelente es la mejor carta de presentación para cualquier establecimiento y muchos deberían aprender de este ejemplo. No me sorprenden nada las buenas puntuaciones que recibe y lo posicionan tan bien.
Thanks for all, Aileen!
