Estuvimos un par de noches hospedados en este B&B. Llegamos por la tarde y James y Angela estaban ausentes, con lo que nos recibió un familiar muy amable. Ángela nos dejó un sobre en la habitación disculpándose por no poder estar a nuestra llegada.
Betty, era la encargada de hacernos el desayuno por la mañanas y quien se encargaba de las habitaciones y todo perfecto. De hecho, el último día mientras acabábamos desayunar se prestó a recogernos la habitación, y al llegar para acabar de recoger y cerrar las maletas, estaba todo recogidísimo.
La casa y la habitación preciosas, ambiente cálido y acogedor. La habitación enorme y con todas las comodidades ( whisky, galletes, té, vino, TV, secador, ... ). El baño era grande y había bañera. Todo muy limpio.
La casa está llena de recuerdos y la decoración es excelente. Realmente yo me llegue a sentir como en casa, si vuelvo a Edimburgo, no dudaría en repetir.
Respecto a la ubicación, se encuentra el "LA NEW TOWN" y estás en el centro en 5 minutos, su ubicación es buena y se encuentra en una calle muy tranquila sin dejar de estar en el centro.
Lo único es que la calefacción en la habitación no estaba apenas puesta y en el baño tampoco y quizás le habría faltado esto. En el resto de la casa sí. Lo podíamos haber dicho y supongo que lo habrían subido pero tampoco nosotros les dijimos nada.
Resumen, 100 % recomendable. Es una muy buena elección.
