Pasé dos noches aquí, el tres y cuatro de noviembre, con mi novia ya que queríamos visitar Glasgow pero sin las molestias que causa aparcar en el centro de la ciudad. El hotel estaba a unos seis kilómetros y medio del centro de la ciudad y un taxi costaba aproximadamente quince euros.
Junto al hotel había un bar agradable, limpio y con un ambiente amable, además ofrecían un menú y una pinta bastante decentes por un precio razonable. La habitación estaba limpísima y el personal, además de simpático, siempre estaba dispuesto a ayudar. El personal de limpieza demostró ser muy honrado puesto que dejamos dinero en nuestra habitación y a nuestro regresó habían limpiado nuestra habitación pero el dinero permanecía intacto.
A dos minutos en coche encontramos un Asdas, donde tomamos un café y desayuno completo por cuatro euros y pico.
En suma, este hotel supone una excelente base para visitar Glasgow sin tener que pagar las tarifas típicas del centro de la ciudad.
- Premier Inn Glasgow
