Mandaron a un amigo a Inverness por trabajo y le dieron una suite inmensa para él solo. Su madre y yo fuimos de visita y nos quedamos en su habitación con él porque era tan grande que había mucho sitio para todos. La habitación era muy bonita con puertas que daban al patio. El baño era precioso, todo de mármol, impecable de limpio y con montones de toallas. Yo dormí en un sofá que se convertía en cama que era mucho más cómodo de lo que parecía, no me puedo quejar. Puedes programar la televisión para que te despierte a la hora que quieras, otro buen detalle. El hotel está muy limpio, aunque un poco raro distribuido, con vestíbulos por todos lados, 3 escalones para arriba, 4 escalones para abajo y a la vuelta de la esquina, ¡resulta muy interesante de este modo! Los jardines son preciosos. El trato con recepción fue bueno, tampoco tengo quejas al respecto. La piscina estaba muy bien, las flores eran bellísimas. No entiendo a esas pocas personas que se han quejado del hotel, era maravilloso. Está a 15 minutos a pie de la ciudad, y pasas por delante de casas bien cuidadas, nos sentimos a salvo por la noche. Inverness es un sitio encantador, Volvería e incluso pagaría por quedarme en este hotel, ¡así era de impresionante!
- Hotel Kingsmills
- Hotel Kingsmills Inverness
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