Pasamos dos noches en el Avalon y creo que lo mejor fue su dueña (no recuerdo el nombre...) que aparte de preocuparse por que todo estuviese a tu gusto, actuaba de información turística, dando consejos a todos sobre lo mejor para ver, por donde es mejor ir, etc. La habitación en la que estuvimos era la pequeña, que, aun siendo pequeña, no era incómoda, y el baño era muy amplio. El desayuno como en casi todos los B&B, enorme. Hay wifi aunque a veces falla, pero tienen un portatil en la salita a disposición de los clientes. Hay un paseo al centro de Inverness. Si hace bueno, es bonito, aunque la vuelta puede hacerse un poco larga. Aparcamiento propio gratuito.
