Situado al lado de Fort William, el exterior y las zonas comunes son muy bonitos, el paseo por los alrededores del castillo y los salones, son relajantes y bien decorado.
Ahora, la cosa cambia cuando entras en la habitacion, te dan una llave, con un llavero de unos 20 centimetros de largo?.
La habitacion era la número 19, espaciosa, aunque no tenia vistas al lago
La television con los 15 canales de la tele escocesa, el agua caliente sale de color amarillo, la caja fuerte no funciona, las puertas del armario apenas se mueven, necesitas arrastralas con fuerza.
El desayuno tal vez lo mejor, tanto el café como el zumo de naranja, de los mejores que hemos tomado y la comida del desayuno a la carta merece la pena.
El té, excelente, mucha cantidad para una persona, asi que es mejor pedir uno para dos.
El personal muy amable, aunque un poco escaso, nos tocó bajar las maletas a pulso, porque estaban liados con el desayuno.
Lo peor sin duda la cena en el restautante, desatroso y muy pobre. Además me toco llevarme chaqueta y corbata para cenar porque el restaurante tiene una estrella michelin, si lo sé me ahorro llevarlo. Que decepcion.
Sólo indicar que fue tal desastre la cena, que al día siguiente nos dijeron que no nos cobraban nada, conscientes del servicio.
