Pasé cuatro días en Cork, en el Killarney Guest House, junto con otros dos colegas de la universidad. Nos alojaron en un edificio de apartamentos (de hecho ocupábamos un duplex) y nuestra estancia fue inmejorable. Había una cocina enorme, bien equipada, con mucha iluminación, dos sofás para ver la televisión o tomarse un aperitivo. Las habitaciones también eran muy espaciosas, cómodas, acogedoras y muy limpias. El cuarto de baño incorporado era de un tamaño moderado, el suficiente como para disfrutar de una buena ducha, además contaba con radiador , una buena idea si vas a Irlanda porque nunca se sabe como va a ser el tiempo, es más fuimos en julio y tuvimos que usarlo. Además, las habitaciones tenían unas bonitas vistas del paisaje rural de Cork, con montanas, casas y arquitectura. Incluso el desayuno era absolutamente delicioso, incluyen una enorme variedad de zumos, cereales, pasteles, bollos caseros, deliciosas tortitas (tienes que probarlas) pero también disponen de un típico y completo desayuno irlandés. El personal era muy agradable y servicial y el director, el señor O’Leary, se mostró muy atento. En resumen, si volvemos a Cork, definitivamente volveremos al Killarney Guest House, sobre todo teniendo en cuenta que solemos viajar mucho y siempre nos hospedamos en hoteles de cuatro estrellas y este alojamiento es tan bueno e incluso mejor ya que la relación calidad/precio es fantástica. Se lo recomendaríamos a todo el mundo.
- Hotel Killarney Guest House
- Hotel Killarney Guest House Cork
- Killarney Hotel Cork
