he pasado allí dos noches y el sitio la verdad es que está muy cuidado, las habitaciones están impecables, la mía no tenía muy buenas vistas pero creo que era la única que daba a un parking, el resto dan a la calle principal. en cualquier caso estaba limpia, era amplia, con cama, escritorio, armario y baño completo. todo muy limpio. el servicio muy atento.
los desayunos son espectaculares, tanto como viene en las guías. merece la pena probar uno con salmón que es una tostada con huevos revueltos encima, salmón y champis. riquísimo. la señora que debe ser la dueña es muy atenta y en cuando tienes algún problema se desvive. andando tardas 10 minutos a la zona de copas y el centro de cork. la zona en la que está es la universitaria, muy tranquila. la habitación tiene wifi, además de cafetera, plancha, tabla de planchar, todo lo que necesites, vamos.
