El hostal costó 15€ por persona, y podías pagar con VISA, con o sin microchip; te atendían nada más entrar... Las habitaciones estaban cerradas con tarjeta y habían tres literas con un par de camas en cada una. Cada habitación tenía un cuarto de baño común bastante aceptable. Lo único malo fue que no te daban toalla de baño, pero las sábanas y colchas sí.
En los alrededores estaba situada la Universidad de Cork y yendo recto había varias tiendas donde comprar bebida, comida, etc... hasta llegar al centro donde podías ir al English Market y bichear por otros lugares más. Fue una grata experiencia. Lo recomiendo.
