Estuvimos 3 dias en Cork por vacaciones, cuando llegamos la primera impresión de la fachada nos dejo un poco sorprendidos, pero todo cambio al cruzar la puerta, la recepción por parte de la persona responsable muy eficaz, la habitación enorme y lo mejor el desayuno. A mi parecer tiene demasiadas habitaciones, 24 por lo que el contacto con los propietarios no es continuo, solo en el desayuno. El que fue muy variado y surtido. La ubicación cerca de una circunvalación de la carretara no era la mejor, pero en resumén satisfactorio.
