Nos alojamos dos noches en 2001 junio. El personal me pareció muy servicial y amable. La ubicación era estupenda. Justo en el centro de la ciudad en la acera de enfrente del Diamond. Esto hizo que el caminar por la ciudad y visitar las diversas tiendas, restaurantes y pubs una experiencia fácil. Otra ventaja fue la caminata corta distancia hasta el castillo y las ruinas de una abbey (a menos de un cuatro minutos a pie). La habitación era anticuada y pequeña, pero estaba limpia y era muy cómoda. Las noches en el bar era agradable y relajante. La mayoría de los otros huéspedes eran los irlandeses, que hizo que la experiencia fuese aún mejor. Lo recomiendo.
- Abbey Hotel Donegal
