El hotel es verdaderamente bonito: Un antiguo castillo restaurado y habilitado como hotel.
Las habitaciones impecables, el desayuno variado, sin embargo... ¡está lejísimos del centro! La parada de autobús está a unos buenos diez minutos andando y la estación de tren, a media hora. Y a eso sumémosle lo que tarda tanto uno como otro en llegar al centro... En una ciudad tan pequeñita y cómoda como Dublín no se yo si vale la pena irse tan lejos para disfrutar de un hotel romántico.
Además, ya de vuelta en España, me encuentro con un montón de cargos redondos (100 €, 200 €, 300 €) en la Visa que había dejado como garantía en recepción... ¡además del pago de la factura! Es decir, que si no me da por revisar el extracto del banco, me cuelan unos 600 € más vete a saber de qué. Eso si, no tuve problemas para retroceder estos cargos con el banco (faltaría más)
Así que bueno, si os animáis a disfrutar de un castillo mediaval en Dublin, recordad que os toca caminar y estad atentos con vuestra tarjeta de crédito.
- Hotel Clontarf Castle
- Clontarf Castle
