Nos alojamos aquí por cuatro noches y el personal no podría ser más amable. ¡era sin duda lo más destacado de nuestra estancia. Evelyn, el propietario, es realmente una joya. Con eso dicho, esperábamos para una experiencia más lujosa en un lugar tranquilo, ya que era el lugar priciest que nos habíamos alojado las dos semanas completas que estábamos en Irlanda. La primera noche, nos dieron una habitación en la parte de delante de la planta baja, justo al lado del vestíbulo, y nos pareció que era ruido de la calle - dice la guía de Karen Brown es una calle tranquila; no te creas que para un momento -- y el humo de la habitación contigua estaba bastante mal. El baño era muy, muy pequeña. Nos son personas y que podíamos apenas cabía en ella. El lavabo es tan pequeña que no pude conseguir mi mano bajo el agua del grifo, y me he las manos tamaño de niños.
Evelyn gentilmente nos cambiaron a otra habitación en esa misma - planta baja de la planta de nuevo, ¡pero en la parte de atrás. El patio atrás era mucho más tranquila, pero ahora que tuvimos que competir con los ruidos la de la sala de desayuno empezando temprano en la mañana justo debajo nosotros y las voces ruidosos en la zona de recepción, un 6 de la mañana nos fuimos una mañana no nos sirven nada bien.
Nos lo clasificaría el desayuno a un B comparado con los otros que habíamos tenido en nuestros viajes por Irlanda. No había fruta fresca mucho espacio, no había queso o carnes Tajadas. Estaba lleno irlandés y huevos a la orden bueno, aunque. El servicio era excelente.
Advertencia: No hay servicio de lavandería disponible, me defraudó, ya que íbamos a llegar al fin algunas ropa (pensamos que) después de 2 semanas en la carretera. Evelyn lo hicimos punto a una lavandería muy buena en la carretera que era rápido, barato y no un buen trabajo.
La ubicación es un poco de un problema. Nos encantó el barrio era en, con algunos restaurantes buenos cerca que son frecuentados por gente de la localidad y un mercado fabulosa de comestibles con los vinos de categoría, productos, quesos, etc. Evelyn es genial en recomendar buenos restaurantes y tiene buenas conexiones para conseguir una buena mesa.
De nuevo, una advertencia en la ubicación. Tienes que como para caminar, ya que está a 15-20 minutos llegar al centro de Dublín - zona de la plaza St. Stephen. me refiero al ir funcionó muy bien, pero se añadir a los costos. Los taxis son las más abundante en la ciudad de Dublín como en cualquier otro sitio que estamos jamás viajado.
Me volvería a lo recomiendo este hotel a aquellos que quieran un auténtico experiencia, que no te importa caminar un poco a las atracciones, que no necesitas lleno comodidades (no kleenex, lavar ni trapos ni bar jabón), y que quieran estar en un vecindario en vez de en el corazón de la ciudad.