Nos alojamos en este hotel desde el día 29 de Diciembre de 2010, hasta el 2 de Enero de 2011. Las habitaciones, estupendas, muy amplias, con un servicio gratuito para preparar té o café en la habitación, que nos hizo un gran favor (máxime, por el frío que hacía esos días en Dublín).
Quizás, la relación calidad-precio en lo que se refiere al servicio de desayuno y cena, fue lo que no nos gustó demasiado, aunque la excelente ubicación del hotel, a un paso del centro, lo palió con creces, pues hay múltiples cafés en el recorrido, todos con variadas ofertas y platos.
Lo único que no nos gustó fue que el día 31, a primera hora de la mañana, comenzó a sonar la alarma de incendios, a eso de las 6 de la mañana. Nos asustamos, como es lógico, pero llamábamos a recepción y nadie nos daba una respuesta. Al final, tuvimos que acudir, en pijama, al mostrador, y simplemente nos dijeron que había sido un fallo del sistema, que no había incendio alguno. Un a anécdota más para recordar!!
De todos modos, repetiría en el mismo hotel, ya que su situación era perfecta, a sólo un paso del centro y de los servicios de transporte, y con unas camas enormes y muy cómodas.
- Alexander Hotel Dublin
- Dublin Hotel Alexander
