Nunca nos habíamos visitado Irlanda antes, así que no tuvimos muchas expectativas. Al llegar al jardín botánico vistas, nos encontramos con lo que la gente de Irlanda tienen todo sobre amabilidad y hospitalidad genuina.
No puedo decir lo suficiente sobre Bernadette. Nos hizo sentir bienvenidos justo fuera, que ofrece té o café y luego la llave de nuestra habitación así que podíamos tomar una mucho-necesitaba siesta después de un largo vuelo. El lugar es pintoresco, y tiene un montón de carácter como bien. Es muy acogedor, como si estuvieras en casa de tu tía favorita en vez de un hotel aburrido. Los dos anfitriones eran muy fácil de ir, y nos pareció que nosotros mismos era desabradable después del desayuno de charlar con un café a unos Dublín, la política, y la vida en general. Después de nuestra segunda noche, Berni incluso insistió en en coche a la estación de tren ella, ya que a ella era nos dirigimos a la ciudad de todos modos.
La ubicación era estupenda si no queréis estar justo en el centro de la (y muy ruidoso) acción loca del centro de la ciudad. Aunque todos que estaba a sólo un corto y barato, en autobús. Hay un par de buenos pubs y una tienda de conveniencia de Spar a sólo un par de manzanas también. Honestamente realmente tuvimos ninguna queja! Nos gustó tanto que decidimos alojarnos allí la noche antes de nuestro vuelo del país. Muy recomendado.
