A pesar de que habíamos leido críticas regulares, nos llevamos una grata sorpresa. Está muy cerca del centro (puedeis ir andando a todos sitios) y la zona está bastante bien.
La limpieza muy buena (que es lo que más miro en un hotel) y la habitación bastante bien.
El hotel tiene 2 partes, una más antigua y otra en la parte de atrás que es nueva y tiene ascensor. Cuando hagais la reserva pedid que os pongan en el edificio nuevo.
El desayuno está bastante bien y te lo sirven en la mesa (irish breakfast), pero también tienes cereales por si te gusta desayunar más ligerito.
Los recepcionistas nos atendieron estupendamente. Salimos muy contentos con nuestra elección.
