Fui a San Patricio a Dublín el pasado año y después decidimos ir a Galway, que es una ciudad muy querida por mí. Encontré el Abbeylee y lo cogí sin tener referencias por precio y las fotografías. Una vez allí, aunque es cierto que está lejos del centro (media hora caminando-y en nuestro caso llovía y hacía un frío helador) y compensa más si se ha alquilado un coche, merece completamente la pena. Nuestra habitación estaba perfectamente limpia, todo estaba nuevo y había sido decorado con buen gusto- al estilo de una casa tradicional, un poco country. Desde la ventana se veía un jardín precioso interior. Los dueños fueron muy agradables, y el desayuno irlandés completo estaba buenísimo. Recomiendo este B&B a todo el mundo: familias, parejas, jóvenes, maduros... yo seguro que volveré.
