El hotel estaba muy limpio, tenía unas instalaciones excelentes y las habitaciones eran amplias y cómodas. Se le veía recién decorado y nuevo. Está muy cerca en coche del aeropuerto de Cork y es fácil de encontrar. Las vistas desde el hotel eran magníficas y está en un sitio perfecto para viajar por los alrededores. Era fácil llegar al Anillo de Kerry (Ring of Kerry)y a la Península de Dingle (Dingle Peninsula). El personal era muy amable, se echaba unas risas contigo si hacía falta y nada les parecía demasiado con tal de hacer nuestra estancia agradable. El restaurante y el bar tenían un servicio magnífico y era apto para los niños. No te hacian sentir incómodo porque ibas con niños, pero tampoco es que hubiese una barbaridad de ellos armando jaleo y fastidiando al resto de la gente. La comida era maravillosa y casi todo eran productos locales, deliciosos, y el ambiente excelente. ¡Lo único malo es que no pudimos quedarnos más tiempo!
- Darby o Gills Country Hotel
