Después de un agotador viaje desde San Francisco, viajando con un bebé de seis meses, el personal de Dromhall no podía habernos recibido mejor. Todas nuestras peticiones fueron atendidas. Nos trataron con tanta atención como si fuéramos los únicos huéspedes del hotel. Fue un soplo de aire fresco respecto a las cadenas hoteleras en las que me he alojado alguna vez. Las habitaciones eran confortables, la comida estaba bien y el servicio fue excelente. Se lo recomendaría a cualquiera que viajase al Ring of Kerry.
- Dromhall Hotel Killarney
