La situación del hotel es inmejorable, justo enfrente de la catedral. La habitación triple espaciosa, limpia, completamente reformada y con vista a la catedral y a la maison Kammerzell. El personal amable y muy correcto, además había una persona en recepción que hablaba español. El desayuno fenomenal. El hotel en general con mucho encanto y me ha parecido que la relación calidad precio es inmejorable. Pasamos 6 días muy, muy, pero que muy a gusto.
- Cathedrale Hotel Strasbourg
