La Maison du Lierre es un hotel bonito, con encanto, cuidado al detalle: en todo el establecimiento el olor es delicioso pero no demasiado intenso, la decoración es sencilla y con buen gusto, es un lugar muy acogedor situado en pleno centro de la ciudad: la plaza Gambetta está a cinco minutos, el Grand Théatre también, el vieux Bordeaux a un cuarto de hora....
El personal es muy amable.
Sólo le encuentro tres puntos negativos: la falta de espacio para colocar ropa y maletas: no hay armario, sólo un pequeño colgador y un estante, por lo que no es recomendable para estancias largas; hay pocos enchufes, y ninguno de ellos está en el baño; y la madera del suelo cruje demasiado en algunas zonas, lo que puede resultar molesto para los otros huéspedes.
A pesar de estos puntos a mejorar, es un lugar muy recomendable.
- La Maison Du Lierre Bordeaux
