Nos alojamos en la habitación prestige por 3 noches. No había mucha diferencia entre esta habitación y la standar y creo que merece la pena porque son habitaciones amplias, con terraza, cama grande y con cafetera "nespresso" que puedes usar sin cargo adicional.
La única pega es que la habitacion está dotada de aire acondicionado pero no encontramos la manera de regular la temperatura para que saliera caliente
El personal fue amable en todo momento. Incluso un camarero fue a la plastelería a comprar croissants porque se habían acabado.
Algo que nos sorpendio fue que los precios del hotel no eran excesivamente altos para lo que suele verse (una coca cola 2€, el desayuno express cafe/chocolate+croissant+zumo 5€ desayuno buffet 12€).
El hotel está ubicado en una zona tranquila, aunque todo Biarritz nos pareció tranquilo, con zonas de aparcamiento gratuitas alrededor. No está en pleno centro pero al ser un pueblo pequeño en 10 minutos te plantas en la playa y en las zonas de tiendas.
