Se trata de un pequeño hotel recién reformado en la parte vieja de Biarritz. El hecho de no tener estrellas me hacía desconfiar, pero nada más llegar,eso desapareció. Bien situado, limpio, moderno pero funcional y con un personal encantador. Calidad a un precio inmejorable.
- Palym Hotel Biarritz
