La ciudad es muy atractiva, con una playa fantastica. El español no está muy extendido a pesar de la cercanía pero entre mi frances y su ingles, tampoco hubo problemas.
El hotel es muy moderno, está muy cerca del centro y pude aparcar en una calle cercana sin tener que pagar. El desayuno que no estaba incluido me pareció algo caro y desayunamos con la tipica repostería francesa. Merece la pena volver solo por los dulces y pasteles franceses.
Como pegas, que no tiene ascensor y para subir con las maletas es algo incomodo y que solo hay canales franceses en el televisor que para la cantidad de extranjeros que visitan sus playas es algo curioso.
De todas formas el hotel es mas que recomendable.
- Oxo Hotel Biarritz
