Mi viaje a Biarritz me dejo un mal sabor de boca por lo que me encontre en este hotel, al llegar la recepcionista fue amable, pero cuando le preguntamos sobre una dirección en concreto no supo darnos ninguna indicación y tampoco pudo darnos un mapa del lugar porque se le habian acabado. La habitación estaba en el segundo piso, el ascensor es pequeño y practicamente no cabiamos dos personas con dos maletas de fin de semana, el suelo es de madera y muy ruidoso.La habitacion se puede definir como "cutre", con una cama muy justa para dos personas y un mobiliario consistente en una unica mesilla de noche y una mesa tipo escritorio. Lo peor fue el baño, con una bañera sin cortina ni mampara, unas toallas pequeñas y con manchas sospechosas, que al final habia que utilizar para secar el suelo despues de ducharse. La relación calidad-precio es pésima. Lo mejor es la ubicación, al lado de la iglesia y a 150 metros caminando del mar. Sin duda no repetiria.
- Hotel De l Ocean
- De l Ocean Hotel
