Elegimos este hotel por las buenas críticas que habíamos leído en esta página y, desde luego, no nos ha decepcionado.
Todo el personal fue simpático y muy amable, solucionando con rapidez los pequeños problemas que surgían. Las habitaciones cómodas, especialmente, la que denominan Premiun, que es amplia y dispone de sofá y mesita con 2 sillas, de cara a un mirador con vistas a la calle.
El único problema, sobre todo para los sensibles al ruido externo (yo lo soy) es que, en la placita que hay justo enfrente hay animaciones callejeras desde primeras horas de la tarde hasta las 23:00/23:30 h. (por lo menos durante la semana de nuestra estancia), que perturban un poco el silencio interno del hotel. De todas formas, este hecho no impide el descanso nocturno ya que a partir de esas horas no hay ruidos molestos de otro tipo.
- Cartier Hotel Saint Malo
