Paramos en Dijon en nuestro camino hacia el sur. Nos encantó que Dijon fuera una ciudad preciosa, con calles serpenteantes y fantásticos edificios. El hotel Philippe Le Bon resultó un hallazgo muy acertado, pues está perfectamente situado a sólo 5-10 minutos a pié del centro de todo. Contar con aparcamiento gratuito, que por cierto lo cerraban durante la noche por motivos de seguridad, resultó una verdadera ventaja. Nuestra habitación era de buen tamaño y a pesar de que no incluía ningún aparato para prepararse té o café, sí tenía un mini bar con sodas que podías comprar. El servicio de habitaciones era excelente y cuando les pedí un café me trajeron una selección de petit-fours (pastelitos), un bonito detalle.
- Philippe Le Bon Dijon
- Philippe Le Bon Hotel
