El hotel está en pleno centro de Dijon, está a sólo un minuto a pié del casco viejo y de los museos. La recepcionista era muy agradable con una permanente sonrisa en su cara. Lo peor de todo era el tamaño de las habitaciones porque resultaban demasiado pequeñas, además el hotel necesita una limpieza más exhaustiva porque las alfombras estaban demasiado sucias. Tuvimos suerte ya que en nuestra habitación había una pequeña cocina. Es agradable para quedarse una o dos noches pero no esperes demasiado.
- Des Ducs Hotel
- Des Ducs Dijon
