La propaganda de este hotel ofrece habitaciones y baños totalmente reformados... nada más lejos de la realidad: paredes desconchadas, muebles destrozados, baño lamentable con una cortina de ducha que se te pega al cuerpo (no muy limpia, por cierto). Como sobran las palabras, añado unas fotos reales, de la habitación en la que nos alojaron. Afortunadamente, solo había reservado una noche, porque si tengo que pasar allí una semana me dá algo.
- Marguerite Hotel Orleans
