Leí montones de críticas de muchos hoteles de París aquí y en otras páginas web y me ayudaron mucho a alegir este hotel. En primer lugar parece que las habitaciones de hotel en París son muy pequeñas (en hoteles de 1 a 3 estrellas; hasta 120€ la noche), así que me esperaba una habitación chica y sí que lo es, no obstante teníamos una terracita que era muy mona, la habitación tenía un armarito muy pequeño y una ducha/váter muy pequeños. La cabina de la ducha era extremadamente pequeña y la puerta tanto que una persona más grande tendría problemas para entrar, aunque como han dicho en otras críticas, nos lo esperábamos y no nos molestó mucho.
Otra cosa es la limpieza, no estaba sucio, hemos visto a la señora de la limpieza venir todos los días, pero tampoco estaba limpio, la ducha tenía cal, como si no la hubieran limpiado nunca, las toallas estaabn limpias, pero no olían bien. La alfombra estaba manchada, la silla blanca tenía una o dos manchas y la colcha de la cama también tenía manchas antiguas. Cambiaron las toallas y trajeron papel higiénico. En conjunto las cosas negativas eran soportables, había más cosas buenas. Era una luna de miel económica, así que la habitación y la estancia eran una monada. No desayunamos como nos aconsejaron muchos, que es inteligente, porque el desayuno en el hotel te cuesta 10 euros por persona y día, dos personas en una cafetería toman el petit dejeneur por 15 y en la pastelería dos cruasanes son 2 euros y 2 cafés 8-10 euros. Hay un Starbucks a la vuelta de la esquina, un Subway, McDonalds cerca y muchos bistros y pastelerías... que ofrecen unas cosas deliciosas. La ubicación es perfecta, el metro nº7 está a la vuelta de la esquina, hay muchas cafeterías donde se come y se bebe de maravilla, un mercado fabuloso en rue Mouffetard con dos supermercados, tiendas de especialidades, de comida, restaurantes... de todo.
El hotel tiene ventanas dobles para el ruido, cosa que resulta muy efectiva los fines de semana, ya que es el único momento en el que se oye música y ruidos, por supuesto, si no hace mucho calor.
Otra ventaja es que el personal habla inglés y es servicial.
En conjunto lo recomendaría totalmente; la ubicación es de verdad perfecta y segura. No es una zona aburrida, el barrio es animado. Y eso es importante porque necesitas entretenerte y lugares donde descansar y las habitaciones son muy pequeñas.